La Feria

La Feria está asociada a las celebraciones populares o religiosas, son el complemento ideal de diversión e intercambio, reunidos en un solo espacio físico se concentran saberes ancestrales y se departe con todos la diversión y el gozo lúdico.

Los juguetes populares se encuentran en estós contextos sociales particulares, dentro de ellos se producen, evolucionan y se promueven. Al igual que la gran mayoría de las artesanías, su producción y venta gira en torno de calendarios cíclicos, festivos, de influencia católico-religiosa, temporal, comercial y popular.

Por ello, la gran mayoría de la producción juguetera en nuestro país varía de acuerdo con la fiesta popular que se espera festejar. En otras palabras, los juguetes se encuentran enmarcados por un ambiente de festividad, algarabía y regocijo. A lo largo y ancho del país, en las celebraciones tradicionales de los pueblos, podemos ver en plazas y mercados multitud de “puestos” en los que se venden máscaras, alcancías e instrumentos musicales, entre otros tantos.

Así, los carnavales, diversos en mensajes y motivos de celebración, son el marco adecuado para producir con antelación las máscaras de cartón. La Semana Santa da paso a la venta de matracas de madera o lámina que, según versa el dicho popular, recuerda el tronido de los huesos quebrantados de los ladrones que acompañaban a Cristo en su Calvario. La quema de los Judas de cartón de diferentes tamaños también es propia de la Semana Mayor. Para Corpus Christi se elaboran las mulitas de totomoxtle, hoja de maíz. En días de muertos y para recibir a las ánimas de los fieles difuntos, en especial a los angelitos, la juguetería de barro y las figuras de alfeñique son profusas.

Regocijados por la cocecha recien levantada o para pedir más frutos a la tierra, se abren los tianguis de intercambio y venta, los productos perfectamente organizados por tipo, mercados que han aportado toda una cultura comercial y que no reciben regalías de los mostruosos malls de origen extranjero. Tianguis donde la Feria se hace presente y los juguetes se distribuyen por todas las regiones.

Por estos ejemplos y otros más, los estudiosos del juguete popular mexicano afirman que las ferias y fiestas tradicionales, así como los mercados y tianguis, estimulan su elaboración, lo que nos lleva a deducir que, mientras dichas tradiciones populares existan, el juguete popular persistirá.

Ferias

La feria es un espacio con tiempo y actividades definidas, en el que las comunidades y las personas intercambian diversos productos. Esta oportunidad de intercambio opera en dos planos: el comercial y el cultural. El objeto brinda a los artesanos la oportunidad de observar obras y escenas “externas” a su mundo, susceptibles de ser representadas en juguetes. De esta forma la imaginación de los productores se retroalimenta, en ciertos casos, les requiere incorporar técnicas de producción diferentes.

Se pone en marcha la relación estrecha entre festividades, entretenimiento popular, objetos artesanales y socialización, cuyas expresiones concretas se traducen obras artesanales como carruseles, ruedas de la fortuna, circos miniatura, entre otros objetos.

Las Fiestas tradicionales tienen motivos diversos para organizarse; las patronales se distinguen bien de aquellas denominadas fiestas cívicas, ambas estimulan la producción y comercialización de juguetes y otras artesanías, fiestas de profunda exaltación patria o fervor religioso. Allí hacen su aparición los silbatos, trompetas, espantasuegras, matracas, títeres vestidos de charritos o revolucionarios, chintetes de caballitos, sumados a trompos, baleros, pistolitas, rifles, yoyos y resorteras, entre otros de gran variedad de colores y diseños, tianguis que enmarcan la vendimia de las ferias populares.

Producción cíclica de juguetes populares, acorde al calendario festivo, patronal o cívico, donde distinguimos los llamados “juguetes rituales”, como los nacimientos de barro la gran mayoría, o de cera y otros materiales como chicle de Tabasco, Campeche o Talpa.

La feria, además, es el momento y espacio propicio para otros juegos populares como la lotería, que estimulan la participación familiar, los de destreza física como el palo encebado, el cortagallo y los de competencia, como las carreras de caballos.

Abierto de
Martes a sábado
de 10:00am - 5:30pm
Domingos
de 11:00am - 3:30pm
contacto@museolaesquina.org.mx
Tel:+52 (415) 152-2602

Nuñez #40
(Esquina con San Francisco),
Centro Histórico.
San Miguel de Allende,
Gto. México